Pulsera calada

 
Esta pulsera me llevó bastante trabajo pero creo que mereció la pena. Tiene 3,5 cm de ancho y se ajusta con cierre automático.
 



El collar prometido

En septiembre terminé una pulsera con una técnica nueva y prometía que lo siguiente sería un collar a juego. Pues bien, aquí está el collar prometido.

Collares o...¿fundas? ¿portabolígrafos?...

A veces perdemos el bolígrafo en cuanto lo soltamos y nos toca buscarlo entre montones de papeles primero, después por el suelo, para terminar buscándolo por toda la habitación o acusando a alguien de que se lo ha llevado sin pedírtelo. Para evitar esto viene genial guardarlo cada vez que terminamos en una funda que va colgada al cuello como si fuera un collar más y así siempre está a mano. Algo como esto:


 

 Lo mismo ocurre con el mechero:




Un ramo de vida

Sabía que su fin podía haber estado muy cerca, que si su suerte hubiera desviado un poco el camino, a estas alturas no estaría deambulando por aquel paraje, ofreciendo sus cinco sentidos para colmar su alma de una serenidad nueva, recién nacida. Ahora tenía el corazón lleno de paz y ansioso de vida. Mientras caminaba, sus dedos iban cogiendo flores con delicadeza, sin prisa. Sólo aquellas que por su color, frescura o aroma le atraían. Entonces se le ocurrió una idea: quiso que lo mejor que le había dado la vida quedara impregnado en aquel ramo de flores. Así, habría flores bañadas de ternura, llenas de besos y caricias, flores que acumularían todas las miradas que le habían llenado de calor, flores con los triunfos y sueños cumplidos, flores bañadas de risas y flores rebosantes de ilusiones.
Aquella noche cogió el ramo y cerrando los ojos aspiró su aroma llenándose de emoción. Saboreó cada instante que las flores le hacían revivir, deleitándose en esos segundos de felicidad inmensa. Desde entonces cada noche se regalaba una lección de vida que le incitaba a levantarse a la mañana siguiente deseando regar sus flores con más instantes hermosos que luego pudiera rememorar.


Pulsera de flores

Hace unos días me decidí a intentar desarrollar una idea que tenía en la cabeza desde hacía tiempo y estoy contenta con el resultado. Son estas flores con las que primero he formado una pulsera, luego llegarán los pendientes y collares. Os recuerdo que está realizado a mano desde el principio hasta el fin. Mis materiales son fieltro, hilo de algodón, aguja y tijeras. Sin más.